Un hombre se reunió con 12 personas en Montenegro, entre ellas dos niños, durante una disputa en un restaurante de la ciudad de Cetinje, a 30 kilómetros al noreste de la capital, Pogdorica. El ataque fue perpetrado por cuatro herederos que se encontraban en el grave estado del hospital. El autor del tiroteo se suicidó tras ser abatido por la policía del país balcánico, quienes lograron trasladarlo con vida a un centro de salud, donde falleció a causa de las heridas.
Las fuerzas de seguridad se acercaron a los vecinos de Cetinje, de 15.000 habitantes, que permanecieron en sus casas mientras localizaban al sospechoso. El comunicado policial informó que el hombre había abierto fuego en el bar y había abandonado el lugar del ataque.
El director de la policía, Lazar Scepanovic, declaró en rueda de prensa la última hora de la noche en que el atacante, de 45 años e identificado sólo por sus iniciales, AM, atacó a cuatro personas en un restaurante; después de trasladarse a otros tres lugares, matando a más personas, incluidos niños. El sospechoso había estado bebiendo mucho durante la mayor parte del día, dijo Scepanovic.
La televisión pública RTCG indicó que el sospechoso, del que había difundido una fotografía, era conocido por su comportamiento errático y había sido examinado previamente por posesión ilegal de armas.
El presidente montenegrino, Jakov Milatovic, dijo estar “consolado y asombrado” por la tragedia. “En medio de la alegría festiva… nos entristece la tristeza por la pérdida de vidas inocentes”, dijo Milatovic en la red social X. El primer ministro, Milojko Spajic, dio la bienvenida al hospital donde escucha a los herederos y anunció tres días de luto. “Es una tragedia terrible que nos ha afectado a todos”, afirmó Spajic. “Todos los equipos policiales están en acción”.
Los tiroteos masivos en Montenegro (620.000 habitantes) no son muy frecuentes, pero en 2022, 11 personas, incluidos niños, murieron en otro accidente con arma de fuego. A pesar de las restricciones a la colocación de armas, en los Balcanes Occidentales siguen circulando muchas cosas, la mayoría de ellas ilegales y procedentes, en parte, de las guerras de desintegración de la antigua Yugoslavia.
